Un joven soldado, Iñigo (Ignacio de Loyola), se ve obligado a renunciar a su carrera militar tras resultar herido en una batalla. Lo que se presentaba entonces como una desgracia, le proporcionó la lectura durante su convalecencia de libros religiosos y a profundizar en la fe católica y en la imitación de los santos. Desde entonces, Loyola, se encontrará inmerso en una nueva batalla: la de enfrentarse al rechazo de la gente más cercana, y la necesidad de luchar por encima de todo contra sí mismo.

Compartir